Magia

Sobre las prácticas mágicas.

Magia

Se suele llamar magia a una actividad ritual orientada a producir efectos en el mundo y en las personas a través de hechos sobrenaturales. Se trata de una práctica antiquísima de la que dan cuenta hallazgos arqueológicos de épocas prehistóricas.

La magia en la Biblia

La magia no era una práctica desconocida para los antiguos hebreos, muchos pasajes bíblicos relatan cómo esa era utilizada e incuso forman parte de las profecías. Aparecen varas que poseen virtudes mágicas, invocaciones a los muertos para consultarlos y existen evidencias arqueológicas del uso de amuletos. Daniel podía interpretar los sueños y fue considerado por Nabuconodoso diez veces superior a todos los poderes de los magos y adivinos de su propio reino.

Simón el mago

Aunque la práctica de la magia aparece referida con frecuencia en el Antiguo Testamento, en la literatura cristiana primitiva, Simón el Mago, llamado también Simón de Gitta es considerado un hereje. Simón fue un líder religioso gnóstico samaritano y es posible que buscara regresar a las antiguas prácticas, a la magia antigua, lo que implicaba reconocer las prácticas mágicas persas y babilónicas.

Magia Blanca y Magia Negra

Mientras que se considera a la magia blanca benéfica, la magia negra, es considerada maléfica. Ya en los códigos babilónicos se tipificaba como un crimen grave, la utilización de la magia negra.

La magia hoy

Ya en tiempos renacentistas, la magia seguía practicándose, y la magia ritual ha sobrevivido hasta nuestros días en ciertos ámbitos. Las opiniones sobre el poder de la magia son divergentes, desde quienes la consideran absoluta superstición hasta quienes creen que existe una acción psicológica o fuerzas ocultas que operan en virtud de un objetivo.

Por otra parte, es importante diferenciar magia de chamanismo. El chamanismo debe enmarcarse dentro de la experiencia religiosa y un sistema de creencias dado, y la magia, suele estar vinculada al ilusionismo. En cualquier caso, la posibilidad de fraude y engaño está latente y al acecho de los espíritus vulnerables. No debería perderse de vista que, en todo caso, el verdadero mago es el que tiene el poder y el conocimiento, y que no tiene interés ni necesidad alguna de engañar a nadie.

Búsqueda personalizada
INICIO